miércoles, 16 de marzo de 2016

AZABACHE





Esta es mi segunda aportación para el concurso MICROFANTASY III del Círculo de Escritores.


Cien minúsculas hadas tejían vestidos negros para Azabache, la bruja reina. Privadas de sus poderes por la anciana hechicera, se pasaban días y noches enhebrando agujas, uniendo trozos de sacos con retales de ropa vieja, cosiendo botones y bordados con palabras  indescifrables. Teñían, con polvos negros de sus alas quemadas o con el agua en la que habían hervido raíces y plantas, las ásperas telas que cubrirían el cuerpo de la bruja.

Azabache, reina de la oscuridad, dormía plácidamente durante el día mientras un ejército de escobas voladoras vigilaba el trabajo de las hadas. Escobas mágicas que golpeaban a las perezosas y a las rebeldes. Escobas guardianas del reino del terror que volaban sobre las cabezas de las indefensas hadas, cubriendo el cielo de palos y ramas sin alma.  

Junto al tronco de un avellano, dos hadas ajenas al grupo prisionero contemplaban la escena con pesar. Sabían que ni con sus poderes podrían liberar a sus compañeras. La noche estaba llegando y un manto de estrellas alumbraría una escena que se repetía desde tiempos inmemoriales.  Ahora eran las hadas, pero también los duendes, elfos, ninfas y gnomos habían sido esclavos del terror. Sabían que nada podía cambiar el orden establecido.